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Nuestra
Asociación tiene unos objetivos claros: la defensa del patrimonio
natural, el patrimonio cultural y la calidad de vida en Conil. Pero hay
gente a la que esto parece molestarle mucho. LA LAJA no es enemigo de
nadie, pero hay personas que lo creen así, que creen que nuestro
objetivo es “fastidiar”. Lo malo es que una parte de nuestra clase
política local quiere creer eso, no entendemos por qué. Lo sentimos,
pero sólo cumplimos con nuestra obligación.
La actitud municipal ante los hallazgos y ante nuestra Asociación, que
fue quien los denunció, ha sido lamentable. En un principio se
ocultaron o se negaron los hallazgos, después, se minusvaloraron, y
desde mayo el Ayuntamiento se ha dedicado a insultar a nuestra Asociación
en los medios de comunicación locales, diciendo que estamos contra el
desarrollo de Conil, contra las viviendas sociales, etc. Estas
acusaciones demagógicas no pretenden sino desviar la atención de la
población frente a la presunta comisión
de un delito, por acción o por omisión.
Para
explicar lo ocurrido sólo encontramos dos razones. La primera es la falta
de cultura patrimonial. La segunda es que el Ayuntamiento ha hecho
una fuerte apuesta política para la construcción de las 320 viviendas
sociales del Pocito Blanco y ha visto en la aparición de los hallazgos
un obstáculo más. Pero la aparición de la villa
romana no constituía ningún obstáculo, dado que se
podría haber reordenado la zona, dejando como espacio libre el lugar
del hallazgo, y construir el resto de la parcela.
LA LAJA quiere hacer, para terminar, cuatro peticiones dirigidas al
Ayuntamiento de Conil, y las tres últimas también a la Consejería de
Cultura de la Junta de Andalucía: 1. Es necesario educar en la conservación. En el respeto por nuestro legado natural y cultural, en la valoración de la propia identidad. Pero la educación ciudadana empieza por los que gobiernan, que deben convertirse en un ejemplo a imitar y no en lo contrario. Resulta verdaderamente desalentador que hayan sido el Ayuntamiento (propietario de los terrenos) y la empresa municipal ROSAM (promotora de las obras) los responsables últimos de este nuevo atentado contra el Patrimonio de Conil. Desde el Ayuntamiento se habla continuamente de desarrollo sostenible, pero no se practica. Es preciso hacer un ejercicio de humildad, desterrar la prepotencia y abrir las mentes. Por tanto, nuestra primera petición es cultural : el Patrimonio no debe ser visto como un obstáculo al desarrollo, sino como un aliado. Esa sí que es una inversión de futuro.
2.
Elaboración de una Carta Arqueológica
del término. Nuestra Asociación ha pedido ya al Ayuntamiento de
Conil, y reiteramos ahora nuestra petición ante la Consejería y la
Delegación Provincial de Cultura, la elaboración con carácter de
urgencia -como ya se ha iniciado con el Conjunto Histórico-
de una Carta Arqueológica del término. Desde luego no seremos
pioneros, si eso nos preocupa: en 2003 la pidieron dos municipios
gaditanos, y seis la han solicitado ya en 2004. El municipio vecino de
Vejer ya la tiene. La envergadura de las obras en curso en todo el término
de Conil, que va a suponer a corto/medio plazo la duplicación de su
capacidad residencial, exige tomar cautelas. Simplemente por una razón:
para evitar que nuestro pasado y con él nuestro Patrimonio histórico-cultural
nos sea arrebatado para siempre. Los 5 yacimientos arqueológicos de
protección integral (arquitectura defensiva) y los 14 de protección
normal que aparecen reseñados en el Anexo al art. 8.1 de las Normas
Generales del PGOU no son suficientes para garantizar la protección de
nuestro patrimonio arqueológico 3.
La adopción de cautelas arqueológicas
en la V-7 y la V-8. Estas dos unidades de ejecución están situadas
entre La Chanca y la playa, en el mismo borde del antiguo curso del río
Salado. Por su ubicación están fuera del Conjunto Histórico (y por
tanto no sujetas a las cautelas arqueológicas que determina el PGOU, ni
contempladas en el nuevo PERI de la Chanca), pero su enclave es muy
propicio para la ubicación de antiguos asentamientos. Antiguas obras en
la cercana plaza de Santa Catalina descubrieron retos de una necrópolis,
que fue tapada rápidamente y está sin estudiar. Ya hemos visto que
Ponsich localiza un taller de salazón romano justo al otro lado del río,
y no hay que olvidar que estamos hablando de la zona colindante a La
Chanca (fábrica de salazones y almacén de pertrechos y barcas de las
almadrabas de Conil desde el siglo XVI). En las obras que se llevan a
cabo actualmente junto a La Chanca informantes anónimos nos han
asegurado que ha aparecido un atún fosilizado, hecho desaparecer rápidamente.
No sabemos si es cierto, pero Ponsich afirma que al otro lado del río
se han encontrado numerosos fragmentos de vértebras fosilizadas de
atunes y túnidos, junto a otros restos, como ya señalamos más arriba. y
4. Exigimos una investigación sobre lo sucedido en el Pocito Blanco.
Queremos que se abra una investigación municipal y de la autoridad
de Cultura sobre lo sucedido entre enero y mayo de 2004, y que se
depuren responsabilidades. Así debe ser. Después, podrá requerirse a
los poseedores de objetos patrimoniales su devolución, para reparar lo
que se pueda, documentando así mejor el yacimiento. De no hacerse, LA
LAJA se reserva la posibilidad de ejercer acciones penales.
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