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LA
LAJA DENUNCIA LA PRIMERA AGRESIÓN A EL PRADO-CASTILNOVO
La Asociación LAJA, Amigos del Patrimonio Natural y Cultural de Conil, ve en el megaproyecto hotelero que va a ser construido próximamente en El Palmar (Vejer) la primera agresión a El Prado-Castilnovo, espacio dotado de importantes valores naturales, paisajísticos y culturales. No se trata de un proyecto cualquiera. El grupo mallorquín Riera-Marsá pretende construir en Malcucaña (El Palmar), justo al otro lado del arroyo Conilete, que separa los términos de Vejer y Conil, nada menos que una “ciudad de vacaciones”, tipo club, como las construidas por turoperadores alemanes en el Caribe, con 1.600 plazas de alojamiento distribuidas en dos grandes establecimientos hoteleros, muy cerca del borde litoral. El proyecto cuenta con las bendiciones del Ayuntamiento de Vejer y de la Administración provincial socialista que lo califica de “modélico”, sostenible, no estacional, generador de empleo, etc. La misma retahíla de siempre. Aunque nuestra Asociación tiene un ámbito local no puede permanecer impasible ante esta nueva agresión a un Patrimonio Natural compartido, que el faraónico proyecto que se propone no hará sino mermar, en visuales y valores paisajísticos, pero también en su carácter de espacio virgen, dotado de importantes endemismos botánicos y faunísticos. Es
por ello que volvemos a felicitarnos de que el Ayuntamiento de Conil
haya adoptado “otra política” para este espacio excepcional,
promoviendo ante la Junta de Andalucía la declaración de El Prado-Castilnovo
como Paraje Natural. Nuestra Asociación ha aportado 11.000 firmas en
apoyo de dicha catalogación y aplaude también el pronunciamiento
ampliamente mayoritario de la corporación conileña en favor de la
ampliación a 200 metros de la Zona de Servidumbre de Protección en
Castilnovo, acordado en Pleno municipal hace unos días a propuesta
del Ministerio de Medio Ambiente.
Lamentamos que el Ayuntamiento de Vejer, que hace gala de gestión
conservacionista de su territorio, no solo no ha propuesto también la
ampliación de la Servidumbre de Protección del DPMT a los 200 mts,
sino que permite la ilegalidad de que el complejo hotelero use los 100
mts preceptivos de la citada Servidumbre para su ajardinamiento
y actividades de ocio. Para
desgracia de todos, todavía hay muchos que no se enteran de que el
verdadero respeto al medio ambiente y a la tan cacareada
sostenibilidad pasa por dejar de saturar nuestro litoral con tantos
hoteles “modélicos” como se están haciendo y se proyectan hacer
a lo largo y ancho de nuestras costas. Conil, a 14 de octubre de 2005 |