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A LA OPINIÓN PÚBLICA
En Conil de la Frontera (Cádiz)
31 de Marzo de 2004
En septiembre de 2003, el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía
(TSJA) suspendió el PGOU de Conil. La argumentación del Alto
Tribunal contra la aprobación del PGOU por la Comisión Provincial de
Urbanismo (CPOTU) de Cádiz resultaba jurídicamente impecable: a) no
se puede aprobar definitivamente un Plan General de Ordenación,
pendiente de multitud de subsanaciones y/o modificaciones
sustanciales, pues sin visión general del territorio no existe
verdadero planeamiento; y b) un documento de dicha importancia
normativa debe ser sometido íntegro a exposición pública. Dicha
sentencia quedó en suspenso, de modo provisional, al recurrir la
Junta de Andalucía ante el Tribunal Supremo, en el mismo mes de
septiembre de 2003. Pero en marzo de 2004, la Junta de Andalucía ha
retirado el recurso. Para justificar esta decisión sostiene que como
el Texto Refundido del PGOU, aprobado por la CPOTU en enero de 2003,
ha introducido todas las modificaciones exigidas, no hay razones para
la aplicación de la sentencia del TSJA. Pero la retirada de la parte
demandada (Junta de Andalucía) implica necesariamente -arguméntese
lo que se quiera- conceder la razón a la parte demandante (Comunidad
de propietarios de la urbanización de Roche), en cuya mano está
ahora pedir o no la ejecución de la Sentencia.
LA LAJA tiene como objetivo fundamental la defensa del Patrimonio
Natural y Cultural, y de modo específico la conservación del paisaje
Litoral, la defensa del Patrimonio Histórico, Cultural y Etnológico,
la mejora de la Calidad de Vida, el Uso Sostenible de los Recursos
Naturales... y la Ordenación del Territorio (art. 2.1 de nuestros
Estatutos), y entre sus estrategias está la búsqueda de la
transparencia y la denuncia pública de todo aquello que deteriore el
patrimonio de Conil (art. 2.6). Al dar a la prensa la noticia sobre la
situación actual del PGOU de Conil sólo hemos pretendido, pues,
cumplir con nuestros objetivos estatutarios, de modo responsable. LA
LAJA no ha dado esta noticia para fastidiar a nadie, sino porque
consideramos que es una noticia de enorme importancia para Conil, que
el Ayuntamiento conocía pero que estaba ocultando a la opinión pública
amparándose, supuestamente, en la interpretación que la Junta ha
querido hacer.
Pero la Junta por activa -y el Ayuntamiento por pasiva- son parte en
el conflicto. Y su versión de la situación creada es sólo eso, una
versión. LA LAJA no tiene juristas, pero el Ayuntamiento de Conil no
tiene jueces, ni puede convertirse en Juez y Parte. ¿Qué dice la
otra parte?. No lo sabemos, pero es ella la que tiene ahora la sartén
por el mango. Y esa es la realidad, por mucho que duela, aunque
nuestros políticos quieran seguir tratando a la población como menor
de edad, y engañándola con el “aquí no pasa nada”.
¿Cuál es nuestra posición ante esta grave situación?. LA LAJA no
es parte en el conflicto del PGOU, ni está en contra del desarrollo
de Conil sino contra el desarrollo insostenible, que no es desarrollo
sino desbocado crecimiento. Estamos contra el “desarrollismo” que
esquilma el patrimonio natural y cultural, que es de todos, en
beneficio de unos pocos. Y vemos en la situación creada, de
ejecutarse la sentencia del TSJA, una oportunidad para corregir
algunos desarrollos mal planteados.
¿Qué hacer?. No hay más que una opción, y ya la apuntamos en
diciembre de 2003 (Boletín La Laja, nº 3): volver atrás. Cuestión
de meses. Lo primero, certificar ante el TSJA el cumpimiento de todas
las subsanaciones y/o modificaciones introducidas en el Texto
Refundido del PGOU de Conil, y poner dicho texto en exposición pública
para Alegaciones. Nosotros las haremos: contra la barbaridad que se
quiere construir junto a La Chanca, contra algunos desarrollos
litorales y contra todo aquello que desde nuestra óptica suponga una
agresión al patrimonio común, con la esperanza de que Conil no sólo
crezca... sino que de verdad se desarrolle.
Para terminar, una petición: LA LAJA cree llegado el momento de pedir
públicamente la dimisión del Concejal de Urbanismo de Conil,
Francisco Alba, verdadero responsable de la situación creada.
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