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DIARIO
DE CÁDIZ, Sección Cultura,
A la atención de Ana Rodríguez Tenorio
SOBRE LOS HALLAZGOS ARQUEOLÓGICOS DEL “POCITO BLANCO” (CONIL)
El Informe elaborado por la Asociación La Laja, Amigos del
Patrimonio Natural y Cultural de Conil, en relación con los hallazgos
arqueológicos casuales del Pocito Blanco, tiene por objeto dar a
conocer el hallazgo y denunciar las actuaciones seguidas por el
Ayuntamiento de Conil en relación con el mismo. Dicho Informe ha sido
elevado a la Delegación de Cultura de Cádiz y a la Dirección General
de Bienes Culturales (Servicio de Protección del Patrimonio Histórico)
de la Junta de Andalucía el 29 de junio de 2004.
El Informe tiene cinco partes: a) contexto histórico, o lo
poco que sabemos de Conil en la Antigüedad; b) el relato de los hechos
que se denuncian; c) un informe arqueológico; d) un apéndice fotográfico;
y e) una reflexión final y cuatro peticiones al Ayuntamiento de Conil,
tres de las cuales van también dirigidas a la Consejería de Cultura de
la Junta de Andalucía.
Estos son los hechos objetivos, resumidos: Al poco de
iniciarse las obras de urbanización del “Pocito Blanco”, en
terrenos propiedad del Ayuntamiento de Conil, aparecieron restos arqueológicos
casuales. En Pleno municipal de febrero de 2004, el grupo andalucista
preguntó al concejal de Urbanismo sobre dichos hallazgos, y la
respuesta fue que no sabía nada sobre los mismos. Tras la Semana Santa,
LA LAJA tuvo conocimiento del hallazgo. Se nos informó que dichos
restos estaban siendo destruidos, que había habido reparto de diversos
objetos encontrados, que buscadores de monedas entraban en la obra al
atardecer, pues no había vigilancia. Nuestra Asociación decidió
realizar el 13 de abril una inspección ocular, comprobando la
existencia del yacimiento. Ese mismo día, LA LAJA puso en conocimiento
de la Alcaldía el hallazgo y el 14 de abril dio parte a la Comisión
Provincial de Patrimonio de Cádiz. Al día siguiente, técnicos de
dicha Delegación visitaron las obras, paralizándolas parcialmente en
la zona acotada de los hallazgos y el día 16 el Ayuntamiento informaba
de ello a la Delegación, dando cumplimiento aparente a la legalidad.
¿Qué pasó en el mes y medio trancurrido entre la aparición de los
hallazgos y nuestra denuncia? No lo sabemos, pero han circulado por el
pueblo muchos rumores. Nosotros sólo nos preguntamos: ¿por qué no
notificó ROSAM (empresa municipal promotora de las obras) o el
Ayuntamiento dichos hallazgos a Cultura?. La Ley de Patrimonio Histórico
de Andalucía obliga a ello y el Reglamento de Protección y Fomento del
Patrimonio Histórico de Andalucía determina con claridad la obligación
que tienen los descubridores, directores de obras, empresas
constructoras y promotores de actuaciones, de comunicar la aparición de
un hallazgo en el plazo máximo de 24 horas, ante la Delegación
Provincial o el Ayuntamiento. ¿Por qué no se hizo?. La LAJA quiere
saber quién es el responsable de estos incumplimientos, tipificados
penalmente, que han propiciado la destrucción y el saqueo del hallazgo
arqueológico del Pocito Blanco. Tras tener conocimiento del hallazgo,
la Delegación ordenó el 24 de abril la realización de actividades
arqueológicas de urgencia, por cuenta de ROSAM. La arqueóloga
contratada llegó el 27 de abril pero, entre las presiones iniciales y
la lluvia, no pudo iniciar su trabajo hasta bien entrado el mes de mayo,
y las catas realizadas desde entonces no han dado resultados
espectaculares... De lo descubierto quedaba ya poco, pues todo había
sido removido por las máquinas y descontextualizado. El 25 de mayo, más
de un mes después del reconocimiento municipal del hallazgo, y tres
meses después de su descubrimiento, el concejal de Urbanismo hacía un
comunicado de prensa, para tranquilizar a la población: los restos
tienen poca importancia y, lo que es más importante, no afectan a las
obras. Ante el oscurantismo municipal, LA LAJA solicitó durante el mes
de mayo la adopción de cautelas arqueológicas en las obras colindantes
al Pocito Blanco, recien iniciadas, y pidió a ROSAM poder visitar el
yacimiento e información sobre los hallazgos, pero ambas cosas nos
fueron negadas. ¿Los denunciantes del hallazgo no merecen al menos
información?.
La LAJA realizó el día 28 de mayo una inspección ocular
del yacimiento, acompañados por una arqueóloga de nuestra Asociación.
Según informe de dicha arqueóloga, lo que ha aparecido en la loma del
Pocito Blanco es una villa romana, es decir, una explotación
agropecuaria, que data probablemente del siglo IV. Delimitar el conjunto
de edificaciones económicas y de habitación de la villa resulta hoy
imposible, pues los enormes movimientos de tierras habidos la han hecho
irreconocible. Sin embargo, toda la zona está llena de restos de cerámica
de cocina (ollas, cuencos, pequeñas jarras, fondos de vasos...), cerámica
de transporte y almacenamiento (ánforas, galbos y asas de grandes
vasijas), terra sigillata (bordes de platos, cuencos...), vidrio, y
diverso material constructivo (tégulas, ladrillos, fragmentos de
desague, piedras talladas...). Hay igualmente restos de estructuras
(muros) y varios silos excavados, con presencia de restos óseos
animales. Estamos, por tanto, ante un asentamiento de cierta entidad y
no una casa aislada, como se ha dicho.
LA LAJA quiere denunciar ante la opinión pública lo
ocurrido en el Pocito Blanco, para que hechos tan desgraciados no se
repitan nunca más. De nuevo ha tenido que ser nuestra Asociación la
que saque a la luz las cosas. Si no hubiésemos denunciado a Cultura, en
el Pocito Blanco no habría hallazgos, no habría nada. ¿Qué ocurrió
entre la aparición de los restos en febrero y nuestra denuncia en
abril? Destrucción, saqueo... De lo que no cabe duda es que hubo
irresponsabilidad, manifiesta dejación de funciones y opacidad por
parte del Ayuntamiento de Conil y su empresa ROSAM. La LAJA exije
responsabilidades, y se lamenta de que el Patrimonio Histórico-Cultural
de Conil esté en manos de señores que sólo sienten ante él
desprecio. Cerramos para siempre una página de nuestra historia -su
valor de mercado es lo que menos importa. Ante estos hechos, LA LAJA
exige del Ayuntamiento de Conil cuatro cosas:
a) Educación en la conservación del Patrimonio Histórico
b) Elaboración urgente de una Carta Arqueológica del término
c) Cautelas arqueológicas en las UE. V-7 y V-8, frente a La Chanca
d) Una investigación de lo sucedido en el Pocito Blanco
Conil de la Frontera, a 2 de julio de 2004
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