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LA
LAJA LAMENTA LOS INCENDIOS EN EL MONTE PÚBLICO
DE
ROCHE Y ALGUNAS INTERPRETACIONES QUE SE ESTÁN DANDO
La
Laja, Amigos
del Patrimonio Natural y Cultural de Conil,
quiere sumarse a las manifestaciones de profundo pesar por el desastre
natural que han provocado en el Monte Público de la Dehesa de Roche los
sucesivos incendios habidos en los últimos días y, dentro de la
calamidad, felicita a todo el dispositivo de contra-incendio por su
trabajo, en condiciones muy adversas, evitando además desgracias
personales. Lo que corresponde ahora es normalizar la situación hasta
la extinción total del fuego, evitando que pueda rebrotar, estar
alertas ante posibles nuevas tentativas de los pirómanos e investigar
el asunto a fondo, porque todo induce a pensar que los incendios han
sido provocados.
Nosotros
creemos que no es este el momento de debatir responsabilidades, pues las
causas últimas de la desgracia acaecida son complejas y no pueden ser
tratadas con objetividad en estos momentos. Pero todos -vecinos,
asociaciones y políticos- están ya señalando a los responsables últimos
de la catástrofe. Y lo lamentable es que se están escuchando
demasiadas voces que acusan a los “ecologistas” y a La Laja de lo
sucedido por “no dejar limpiar” el Monte. A este respecto queremos
hacer algunas puntualizaciones:
a)
Ciertamente, en marzo de 2006, nuestra Asociación denunció en
el Diario de Cádiz el mal tratamiento iniciado por ROSAM en el Monte,
que se quiso presentar como actuación modélica a seguir en todo el
Monte Público, lo que nos parecía y nos parece una barbaridad.
b)
Nuestra denuncia –una más entre las que viene realizando
nuestra Asociación en defensa del Patrimonio de Conil- tuvo gran
repercusión. Pero si el SEPRONA se personó y pidió tantos papeles,
como dicen, no fue porque nosotros lo llamásemos sino porque consideró
que efectivamente el Ayuntamiento no estaba actuando correctamente.
c)
En aquella Nota de Prensa –que se puede consultar en nuestra página
web- no criticábamos la limpia, poda y entresaca, que estimamos
necesaria para el mantenimiento del Monte; lo que denunciábamos era la
tala excesiva del pinar y el arrasamiento de plantas y arbustos que
forman también parte del Monte. Es decir, sólo exigíamos tratamientos
selvícolas adecuados.
d)
Conviene recordar aquí que el Monte Público de Roche es un
complejo ecosistema que, dada su rica diversidad biológica, ha sido
catalogado por la Unión Europea como Lugar de Interés Comunitario (LIC) e
incluido en la Red Natura 2000.
Aquella
denuncia la aprovechan hoy algunos por ignorancia o con evidente mala fe
para culpar a los “ecologistas” en general y a La Laja en particular
de lo ocurrido, sin pararse a pensar que el Monte hubiera ardido igual
con otros tratamientos selvícolas, dadas las características y
circunstancias que han concurrido estos desgraciados incendios.
Pero
la cosa no acaba ahí sino que algunos políticos con responsabilidades
de gobierno en nuestro pueblo están echando más leña al fuego, señalando
con el dedo o alentando la confusión mediante malévolas insinuaciones
y acusaciones a nuestra Asociación en privado y en público. No sabemos
si detrás de toda esa basura está el complejo de culpa o algún otro
extraño síndrome. Lo cierto es que por una parte, y con la boca chica,
piden prudencia y por otra, a voces y sin disimulo, arremeten a diestra
y siniestra contra todos y también contra nosotros, sin medir sus
palabras, en un alarde de irresponsabilidad y de indecencia que clama al
cielo. El espectáculo que está dando nuestra clase política local es
–salvo honrosas excepciones, que las hay- verdaderamente lamentable.
La
Laja es una asociación cultural y de defensa del patrimonio, que lleva
ya casi cinco años trabajando por Conil, defendiendo su patrimonio
cultural y poniéndolo en valor, criticando o denunciando los atentados
contra el litoral, los vertidos incontrolados o proponiendo ideas en
favor de una mejora de la calidad de vida de todos. Lo que nos sorprende
de todo este asunto es la profunda incomprensión de un sector de la
población y la enorme capacidad de influjo que hoy se nos
adjudica, no en la defensa de La Chanca o Castilnovo, sino para
atraer el infortunio. No es justo que se nos trate así. Algunos
desaprensivos quieren poner hoy a La Laja “a los pies de los
caballos”, aprovechando las adversidades para criminalizarnos, por
considerarnos sus enemigos o por el imperdonable pecado de ser sus críticos,
malinterpretando nuestras actuaciones y manipulando a la opinión pública.
Queremos
concluir esta indignada nota dejando clara dos cosas: a) ni los
ecologistas ni La Laja mandan en Conil; y b) el mantenimiento del Monte
es una responsabilidad exclusiva del Ayuntamiento y de la Junta de
Andalucía.
Esperemos
que la serenidad y el buen sentido se impongan. Porque lo importante
ahora es que las Administraciones -local, regional y de justicia- se
pongan a trabajar para arbitrar las medidas oportunas que garanticen la
conservación del Monte y su repoblación, la seguridad de las personas
y la captura de los pirómanos que son –no lo olvidemos- los únicos
culpables de los desgraciados incendios de este mes de julio en Conil.
Conil,
a 21 de julio de 2006
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