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HACIA
UN VERDADERO MUNICIPIO TURÍSTICO
Finalizado
el mes de septiembre, y con él la temporada estival, LA LAJA –que
tiene también entre sus objetivos la mejora de la calidad de vida en
Conil- quiere hacer balance del verano 2004, señalando aspectos
positivos y negativos.
Entre
los aspectos positivos hay que destacar, a nuestro juicio, la
desaparición de la bolsa de aparcamientos veraniega en la playa del
Chorrillo, denunciada reiteradamente por nuestra Asociación, y la
ampliación del espacio de playas gracias al puente sobre el río
Salado, que ha permitido a nuestros visitantes conocer y disfrutar del
magnífico espacio natural que es El Prado-Castilnovo. Hemos de señalar,
no obstante, que el tránsito y estacionamiento de vehículos en ambas
zonas del Dominio Público Marítimo Terrestre no está del todo
controlado.
Los
aspectos negativos siguen siendo, como en años anteriores, los
derivados de la falta de previsión y organización, el insuficiente
control de actividades molestas y la deficiente prestación de servicios
(el suministro de agua, entre otros, con acusada bajada de presión en
el mes de agosto). Se hace evidente que nuestro municipio no está
preparado para soportar el volumen de población que nos visita, por
sus deficientes infraestructuras, equipamientos y servicios. Queremos
destacar entre los aspectos negativos del pasado verano tres cuestiones:
a)
la
suciedad
ha sido sin duda el aspecto más destacado. Conil ha dado este verano
una imagen deplorable a nuestros convecinos y visitantes: calles sucias,
muy sucias, que olían a orines y a zotal; contenedores de basuras
repletos y malolientes a cualquier hora del día... Un municipio que
basa su riqueza en el turismo de temporada debe tomarse más en serio
este tema.
b) el
tráfico y la falta de aparcamientos
siguen siendo asignaturas pendientes en Conil. Un tráfico denso, en los
accesos a la población y en su interior, mañanas y tardes, un día
tras otro; caos circulatorio acrecentado por la falta aparcamientos, la
ausencia de transporte público y la escasa colaboración ciudadana. Un
pez que se muerde la cola. Faltó planificación a medio plazo, sin
duda, y las proyectadas rondas no van a terminar con el problema. Hace
falta imaginación y soluciones urgentes.
c)
el ruido
es ya casi una costumbre en Conil: coches-discoteca a cualquier hora del
día y de la noche, permisiva normativa de cierre de bares y discotecas,
motos y quads a escape libre, que compiten por las calles de la población,
adueñándose del espacio público, poniendo en peligro la integridad de
peatones y de conductores prudentes. Aquí echamos en falta control
policial, para garantizar el descanso, la tranquilidad y la seguridad de
vecinos y turistas.
No
sólo con la playa se conquista al visitante. Si los servicios prestados
fuera de temporada se revelan claramente insuficientes, no debe extrañarnos
el colapso veraniego, que va en detrimento de la imagen exterior de
Conil, pero también de la sostenibilidad del municipio y de la calidad
de vida de sus vecinos. El Ayuntamiento no puede negar o minimizar, sin
más, esta problemática, pues entre la documentación enviada a la
Delegación Provincial de la Consejería de Turismo y Deporte para
solicitar la declaración de Municipio Turístico, en base al
Decreto 158/2002, ha debido adjuntar una Memoria descriptiva sobre esta
y otras cuestiones.
Es
indudable que Conil soporta durante la temporada veraniega
(julio-septiembre) una población media superior al 10% de los vecinos
del municipio, sobre todo en agosto (con cotas superiores al 300%), pero
ello no debe servir de excusa. LA LAJA está convencida de la necesidad
que tiene nuestro Ayuntamiento de incrementar, con recursos ajenos, sus
dotaciones presupuestarias para una correcta prestación de los
servicios de su competencia. Pero sigue echando en falta políticas
informativas y educativas, bandos de la Alcaldía y, también, la
voluntad de hacer cumplir la normativa relativa a salubridad, seguridad
y ruido, aplicando, cuando las circunstancias lo requieran, medidas
coercitivas.
Conil,
a 5 de octubre de 2004
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