|
La
asociación La Laja propone a los conileños unos consejos
para
una Navidad más ecológica y solidaria.
Estas recomendaciones,
divididas en cuatro bloques, no sólo van dirigidas a la ciudadanía
en general, sino a los diferentes colectivos sociales, empresarios,
comerciantes, centros educativos, ya que consideramos que en las
sociedades consumistas, y especialmente en Navidad, se malgasta,
mientras que en otros lugares del mundo se carece de lo básico
alimento, medicina, ropa; además, el derroche contribuye a la
esquilmación de los recursos naturales y a la explotación del ser
humano.
- La electricidad no es limpia. Haz un uso más racional de
la energía. La producción de electricidad es causante de buena parte
de las agresiones que sufre la Naturaleza. Utiliza bombillas de bajo
consumo y electrodomésticos eficientes y, por supuesto, útiles (para
abrir una lata o aplicarte una crema no hace falta un aparato eléctrico).
- El consumo excesivo y la acumulación de objetos sólo
conduce a no valorar lo que se tiene y al agotamiento de los recursos
naturales. Recicla un regalo que ya tengas en casa.
- El juguete tiene que ser algo instructivo y pedagógico.
No regales juguetes bélicos o sexistas: fomentan aspectos negativos
(agresividad, discriminación...). La mayoría de los juguetes pronto
son olvidados por sus pequeños dueños, e introducen al niño en el
consumismo al saber que pronto otro juguete sustituirá al anterior, por
otra parte, este despilfarro genera un gran costo ambiental. Valora que
el juguete no use pilas: es más participativo, ahorrarás dinero y
evitarás el impacto que causa su vertido indiscriminado.
- La costumbre importada de colocar abetos naturales, en los
hogares en las fechas navideñas en modo alguno justifica la muerte de
un árbol. Los abetos aún con cepellón, tras su estancia en una casa,
tienen escasas posibilidades de supervivencia. Emplea abetos
artificiales, durar más años. Reutiliza materiales reciclables de años
anteriores. En Navidad se reciben muchas tarjetas de felicitación, no
las tires, reutilízalas.
- Los musgos, que crecen sobre rocas, suelos y cortezas de
árboles contribuyen a la formación y conservación de los suelos.
Retienen gran cantidad de agua, creando un microambiente favorable para
la germinación de semillas. Ello no debe ser motivo para destruirlos
para adornar el Belén o la base de los árboles de Navidad; como
alternativa, utiliza hojas secas.
- No utilices los aerosoles de nieve artificial o de
serpentinas que en muchos casos aún contiene CFC, causante de la
destrucción de la capa de ozono.
- Cuando compres, recuerda... rechaza las bolsas de plástico
que dan en los comercios y lleva tu propia bolsa de tela.
- Los productos frescos, de temporada o menos elaborados
resultan más baratos, más sabrosos y tienen menos aditivos
(conservantes, colorantes...).
- Compra en las tiendas del barrio. Las grandes superficies
comerciales son muy dependientes de un modelo de transportes enormemente
devorador de energía, además de colaborar en la destrucción de
empleo, al destruir el pequeño comercio y no generar nuevos empleos, ya
que estos centros se organizan para que el cliente se sirva a sí mismo.
- Por último, no debemos de olvidar que el Ayuntamiento
debería de editar un bando, donde informe a la población de diversas
razones para que el ciudadano de a pie se sienta participe en el respeto
hacia el medio ambiente.
Conil, en diciembre de
2004.
|